Escribir un blog no es fácil, hace falta tiempo libre y constancia. Quien me conoce sabe que suelo disfrutar de lo primero, y sabe también, que de lo segundo no ando sobrado. No siempre es fácil ponerse delante del ordenador y dedicarle una, dos o tres horas a escribir lo que has hecho durante un periodo de tiempo, ni es facil tampoco escribir cosas entretenidas siempre. Esto no justifica mi dejadez total durante casi dos meses sin publicar nada, ni la ausencia los viajes a Rennes en el primer semestre, pero…c’est la vie!

Si tuviera que decir que he hecho durante este segundo semestre lo reflejaría en dos palabras, matinée y viajes. Los viajes vendrán en el siguiente post, pero, qué diablos es una matinée.

Corria el mes de enero, unas ganas de fiesta después de las navidades increibles. Primera fiesta erasmus del 2010 en Loft. En Lyon, las fiestas rara vez duran hasta más tarde de las cinco, es un clásico irse a desayunar después de las fiestas, ésta no iba a ser menos. Despues de la soirée, nos fuimos a mi casa mis vecinas murcianas, Mariño (el del atún), y un servidor. Después de un poco de pasta, las murcianas se fueron, y nos quedamos el Mariño y yo en mi habitación. Una cerveza, dos cervezas, tres cervezas…cuando nos dimos cuenta era mediodía, y llevabamos de mano a mano desde las seis de la madrugá, viendo videos del tube, poniendo canciones, y contando historias. Después de las cervezas, un CROUS para almorzar, y cada mochuelo a su olivo. Había nacido un mito, la matinée. No es una post-fiesta, ni un after, es una matinée. A partir de entonces, y gracias inconfundiblemente al mecenazgo de Salva, que cada lunes, y casi que cada día de fiesta ponía su casa, después de la discoteca había una matinée hasta el amanecer. El asunto traspasó fronteras, y ya se puede escuchar hasta en Villeurbanne eso de “esta noche matinée,no?“. El 7/7 que se convirtió en el 11/11, y la matinée que acabó en el parque de la Tête d’Or alimentando a los ciervos son las que más recuerdo, aunque las fotos y videos testimonian que la Grafenwalder nos ha dado grandes fiestas durante el segundo semestre.

fuente:Erasmus Lyon