Vienne es un pueblecito que está a una media horita de Lyon. Bañado por el Ródano, no es gran cosa, aunque tiene estampas bonitas, y la verdad, mejor que estar en casa un domingo, es dar una vueltecita y ver cosas nuevas. Casi perdemos el tren, de hecho a Juampi todavia lo veo fuera de el y nosotros avanzando dirección Vienne. Un poco de frio, pero nada que no quite un chocolate calentito, en uno de los pocos establecimientos abiertos del pueblo. La verdad que es raro ver vida un domingo en Francia. Un restaurante andaluz, que ni el propio dueño, jerezano de nacimiento, nos recomendó; en sus propias palabras “los ingredientes no son los mismos que en Andalucía, pero para los Franceses me sobra, no lo saben apreciar“. Lo mejor del pueblo, el Templo de Augusto y de Livia. Lo mejor del viaje la compañia.

Templo de Augusto y Livia

Odeon (descampado)

De izquierda a derecha, de arriba a abajo, Salva, Javi, Laura, Iciar, Juampi, Carmen, Elena, Irune, Cris, y yo

Anfiteatro de Vienne. El más grande de Europa.

Escalinata de la catedral de San Mauricio

fuente:Erasmus Lyon