¡Que gran sorpresa! Cuando alguien abandona su residencia tiene que hacer algo con todo lo que ha ido acumulando en su habitación. Normalmente se ofrece a los amig@s, se vende en algun sitio de segunda mano o se deja en algun lugar visible para el afortunado que pase por allí. Hace un rato iba caminando por los pasillos de mi resi y vi un gran tesoro. ¡Sillas, taburetes, una lampara y un alfombron! Sillas solo tenía la mia, lamparas otra que pille en la calle, y a nadie le amarga una alfombra, más cuando es una que ya vi en el Ikea y que no me compré por falta de presupuesto. Aunque no esté en perfecto estado, en la foto podeis ver una lampara sujetada con pinzas de la ropa, así da gusto amueblar la casa. Vuelve el sindrome de diogenes.
fuente:Erasmus Lyon

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