Blogueros, ¡papi ha vuelto!

Como en mis inicios me encuentro en la calle escribiendo esta entrada. Esta vez no desde un Mcdó, sino desde un lugar totalmente diferente a la par que mágico. Grandes ventanales, mucho frio, un café au lait, y una vista que no se paga ni con los 4 euros que te cobran por la taza, Paris. Viendo la Gare de Lyon, y los postes decimononicos del metro de la capital francesa a la espera de que llegue el tren que me lleve a mi ciudad. Menuda estampa.

Despues del Christmass break, llega la segunda parte de esta aventura. Unas navidades, de sevillanas maneras, que han tenido de todo, familia, fiesta, cumpleaños, y hasta nieve en Sevilla capital, bueno, eso dicen, porque yo no vi nada. Segunda parte significa más experiencia, más conocimiento de la ciudad, que espero que se traduzca en hacer menos novatadas, y pisar sobre seguro. Con la seguridad de haber hecho ya los examenes, y con los ojos puestos en el segundo semestre.

Intenciones de este nuevo año, muchas. Desde conocer a más franceses e ir más clase, y estudiar un poco más, hasta conocer más de la región de Lyon (Rhone-Alpes), viajes a Oslo, Italia, y lo que venga, todo sea por poner más circulitos en la aplicación de Facebook, hasta una minieta bajo la regla de “al menos una (comida) verde al día”, y con la idea, o necesidad depende de como se mire, de apuntarme al gym de la resi, pasando por pagar a tiempo las cuotas de la luz y alojamiento.

Esto es todo por ahora, tengo que coger el tren, en el que me espera el último episodio de HIMYM, y No Logo, de Naomí Klein, y espero subir fotos esta noche de la nevada lyonesa, y por que no, de algun muñeco de nieve antropomorfo, si es que no me han cortado la luz por falta de pagos…

fuente:Erasmus Lyon